La vida de Iggy Pop (el torso más famoso del rock) da para escribir dos o tres guiones cinematográficos. El caso es que a finales de los 80 y principios de los 90 todas las películas se pegaban por tener Real Wild Child en su banda sonora: Cocodrilo Dundee, Pretty Woman, Este chico es un demonio, Aventuras en la gran ciudad…

Lo que no es tan conocido es que este tema es una versión de una canción de los años cincuenta de un artista de rock and roll australiano llamado Johnny O’Keefe. Un ejemplo más de que versionar a los clásicos es siempre garantía de éxito, incluso cuando lo hace uno de los artistas más innovadores de todos los tiempos.