Un ‘Rag-and-bone man’ era una especie de chatarrero del siglo XIX. Vivían en la penuria de lo que recogían durante el día o de lo que podían trapichear. Rory Graham escogió ese nombre cuando empezó su carrera como rapero a los quince años. Cuando tenía diecinueve su padre le animó a cantar en una jam de blues y desde ese día no ha dejado de chatarrear.

Como adelanto de su próximo disco se presenta este Human, un ritmo gangsta bajo una potente voz llena de matices souls. Después de dos únicos EPs, el próximo larga duración del británico será sin duda uno de los discos debut más esperados del año.