Agridulce es el sentimiento que debió sentir Prince cuando en 1990 una versión de su canción Nothing Compares 2 U barrió todas las listas de éxitos, teniendo en cuenta que cinco años antes el tema original pasó completamente desapercibido dentro del álbum de The Family. Los royalties remitidos por Sinead O’Connor seguro que sirvieron para que Prince ahogara sus penas, aunque la relación entre ambos siempre fue turbulenta.

La voz de la irlandesa resalta esta balada mítica, acompañada por el no menos mítico videoclip de sólo un puñado de primeros planos con la icónica imagen de Sinead, sus lágrimas y su cabello rapado.