La adaptación a la gran pantalla del afamado musical que no se marcha de la noche madrileña desde hace cuatro años, ha llegado a los cines de forma original, manteniendo la frescura y la chispa durante todo el largo. Interpretaciones de altura y canciones de Whitney Houston labran el camino para la que puede ser el éxito de la temporada: una comedia que es toda una metáfora a “la llamada”, tratando de frente un tema como la religión, del que poco se habla y parece tabú, en un país donde sigue estando arraigada en la cultura de nuestra sociedad. Y donde además, se plasma de manera realista a los jóvenes, como sus creadores, sin tapujos respecto al sexo, las drogas o la homosexualidad. Un cóctel mezclado con la música y las oraciones en un campamento de monjas tienen cabida en la comedia, que acaba por derribar prejuicios y abogar por la valentía. 

Originalidad, mucha música y millennials son la mezcla del «éxtasis» que se vive con ‘la llamada’

Mientras en la sala de cine había septuagenarios, parejas de adultos ciencuentañeros, y jóvenes como los del elenco, de la pantalla brotaba la banda sonora de Leiva, o artistas sin pretensiones de que sus canciones de electro-latino sonaran en un cine, como Danny Romero o Henry Méndez, acompañando a Macarena García y Anna Castillo como protagonistas, ambas con sendos ‘Goya’ como actrices revelación. 

De nuevo, la demostración de ‘Los Javis’ de su lema “Lo hacemos y ya vemos”, que derriba todos los tópicos de los millennials, buscando apostar por la novedad y autenticidad, con “el amor transformador” como hilo conductor de ‘La llamada’. Sus creadores, que se podrían considerar nuevos gurús entre su generación, dan así el salto al cine tras crear juntos el éxito ‘Paquita Salas’. 

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here